TEMPLAR EL ALMA
En esta época tan especial por la cual transitan, los extremos se exacerban. Las emociones intestinas son el medio por el cual los oscuros seres de la sombra pretenden vampirizar a las conciencias, arrebatando de ellas la energía y vitalidad, sin las cuales no pueden existir. Deseo natural de todo ser medianamente despierto es la Paz, la Armonía, pero es fácil elucubrar ideas y discursos acerca de lo bueno. Practicar es un tanto más difícil.
Cada evento acontecido en el mundo de los efectos, les impulsa a sentir o crear una emoción y de ello crear un sentimiento, emitiendo una línea energética que no sólo les roba libertad al engancharlos a eventos karmáticos, sino que además teje una nueva puntada en la trama enfermiza en que la humanidad promedio ha asentado el modo normal de vivir.
¿Cómo podrán llamarse a si mismo aspirantes sin anhelar un nuevo y mejor modo de vivir y de convivir? Aspirar, anhelar, imaginar, idear, visualizar y consolidar. Conforme a ello canalizar sus potentes energías para consolidar esa visión que tienen del mundo. Reconocer lo que está mal es prácticamente vislumbrar como debe corregirse.
Esa es su labor como Aspirantes, no necesitan ser Ecólogos titulados para evidenciar que el ser humano ha considerado al mundo natural como una fuente de recursos, un depósito de desechos. La falta de respeto hacia ese aspecto de la Divinidad, manifiesta la ignorancia y la oscuridad en que está sumida la mayor parte de la humanidad. Para los más apasionados es una dura prueba, palpar casi en carne propia los abusos que se cometen por la falta de lucidez espiritual. Sin embargo en nada ayuda la pasión si no se encauza por un camino que proyecte un cambio.
Sin duda, las experiencias más difíciles para los dulces corazones de los aspirantes, están en la esfera de la relación con los más indefensos entre los indefensos, los animales. Han sido entregados a los seres humanos como mensajeros de muchas experiencias distintas a las humanas, pero que constituyen y enriquecen el alma de los seres humanos. La relación que establezcan con estas pequeñas criaturas, determina grandemente el equilibrio de la gran red planetaria.
Como visionarios que son, han de idear un nuevo modo de relacionarse con los animales. Ustedes saben que aunque no han alcanzado su individualidad, cada uno de ellos es único mientras está encarnado y es un mensajero de su espíritu grupal. Pero este mensajero también puede llevar un mensaje desde el mundo humano al mundo animal.
¿Se han preguntado cómo reconciliarse con el mundo natural? ¿Cómo hacer para que como humanidad se establezca un modo más cercano al modo divino de relacionarse?
Primero reconocer que se ha procedido mal y desde ya prepararse a un nuevo modo de interactuar. Las emociones que le han turbado ya sea por la crueldad, la indiferencia, han cumplido su propósito. Despertarles del modo equivocado de actuar, y ahora, ya desconectados de esa insensatez, reconectarse con la vida y el mundo natural.
Hacer un acto de reconciliación con la madre naturaleza, de desagravio hacia ella y de homenaje, puede servir para dar por inaugurada la nueva convivencia del ser humano con la naturaleza y sus criaturas. Cuando ofrecen perdón, en realidad ofrecen arrepentimiento y esto marca el inicio de nuevos proyectos, para guiar esta nueva forma de convivir, de coexistir, como siempre debió ser. Uno al lado del otro, dándose Amor, apoyo, comprensión, cobijo, contención.
A lo largo de su camino espiritual ustedes han cambiado, a destellos han percibido el nuevo temple que poseen. Este les permite comunicarse con más de una criatura de Dios. No se limiten a imaginar un nuevo mundo donde sólo humanos hayan. Consideren también a sus pequeños hermanos, inclúyanlos en este nuevo orden donde anhelan residir algún día.
Con la Fe, que da certeza, paz y determinación, les saluda
El Galileo

