RESONANCIA

En el centro del inmenso cosmos, en una dimensión tan elevada que por su profunda pureza es llamada por las conciencias humanas el Paraíso, se origina el gran pulso, el latido unificador.

Ese gran pulso va bajando en intensidad y fuerza a medida que desciende por las dimensiones.

Pero en su inmensa sabiduría, el Uno omnisciente vuelve a repetir ese latido desde el centro corazón de elevadísimos seres, quienes al unísono, y con gran armonía, repiten con fuerza el pulso unificador, desde sus propias dimensiones, abarcando así el todo, con mayor intensidad, y en idéntico tono, en sincronía perfecta al unísono palpitan.

De esos muchos grandes seres conocen sólo simbólicos nombres, como Cirios de piedad o Arpas Eternas. 

En la dimensión en la que habitan, la densidad del plano, debido a la baja vibración, convierte ese pulso unificador en una profunda voz, que desde lo íntimo de sus corazones, les habla, y desde lo profundo de sus consciencias, les llama a cada uno por su nombre 

Qué es lo que esa voz interna les dice ?

Les invita a ser parte del gran concierto unificador, les invita a integrarse a ese magno concierto de amor, verdad, paz, armonía, luz, bondad, sabiduría y todas las demás divinas cualidades que Él y sólo Él puede generar, pero que cada uno de ustedes puede liberar desde sí mismos, convirtiéndose en la resonancia perfecta del uno.

Cada ser humano, consciente, lúcido y abierto a la divina voz puede tal y como lo hacen grandes espíritus hacer resonar dicha voz.

Cada uno sintonizado con una clave tonal individual, puede sin embargo, hacer resonar el pulso divino, dándole un especial Matiz y color. Siendo Uno es a la vez Diverso y cada ser generado desde el Uno enriquece al Uno con su propio tono individual 

Toda una multitud irisada de luz y sonido, emerge desde cada corazón, que sincero, libre, dulce y altruista, se entrega a la labor de ser un portador de esa flama ardiente que emerge desde su propio sol. 

A nivel físico, las altísimos vibraciones del amor, sabiduría, fuerza, pureza, equidad, prosperidad, y verdad se traducen en luz, calor y sonido. 

El reflejo de esos grandes seres resonantes de la divinidad a nivel físico, son soles, grandes y brillantes soles, y en sus corazones se alberga el átomo generador de ese otro, gran sol, que si ustedes lo permiten, se convertirá a su tiempo en un solo vivificante dador de vida y multiplicidad dimensional (esto a nivel físico). Pero a nivel espiritual están encaminados a convertirse en los seres espirituales que admiran y a los que anhelan parecerse.

Cuándo ocurrirá tan maravilloso evento ?

Cuándo no se conformen con lo que han alcanzado, pero trabajen para alcanzar mayor altura, sin desear la meta. Sólo así podrán ocuparse de cada detalle, como se si ese fuera el fin del camino. 

Cuándo puedan decir que su amor no tiene fronteras, ni de raza, ni de cultura, ni de nacionalidad, ni de especie, ni de tiempo, ni de dimensión. 

Hoy pueden comenzar la labor de hacer resonar, para beneficio de su mundo y de sus vidas, desde su propio átomo primordial, la voz del uno, y desde ustedes hacer que esa voz sea oída por sus prójimos, que aún no pueden hacer de puente dimensional entre el Uno y el todo.

Amado Serapis Bey