RENDICIÓN DEL ALMA A LA VOLUNTAD DIVINA

NO SUFRAS

Cuando reflexionan sobre cualquier tema en estado de paz interna, independiente de si están pasando por pruebas, pues la firme aceptación y rendición del alma a la voluntad Divina en cualquier circunstancia, “cualquiera” no hay azar;  les permite ese aprendizaje de asociación y férrea conexión con Yo Soy; versus la disociación de lo espiritual con lo cotidiano en que se mueve la gran parte de la humanidad. Ante cualquier evento de caos olvidan el amoroso cuidado del Padre y se entrampan en luchas del ego de pseudo espiritualidad. 

El estado de rendición y entrega sin sufrimiento, les permite conectar  la consciencia crística con Yo Soy o algún centro mental de elevada frecuencia, que también es gracia divina, para adquirir conocimiento superior. “Todo  es sincronía, nada se mueve por azar o coincidencia”. 

Dejar de sufrir no significa vivir en constante alegría, independiente que así vivan;  sino que se refiere a que cuando aceptan absolutamente todo lo que viven sabiendo plenamente que no hay casualidad, sino que obedece a causalidad o aprendizaje;  pues es parte de su diseño Divino. 

Pueden sentir tristeza, agobio, nostalgia y si!! al mismo tiempo gozo de la rendición del alma a la voluntad divina. A eso se refiere el Divino Maestro cuando les susurra “no sufras”. 

Fruto de la rendición a la voluntad divina pueden solicitar al Padre claridad mental, con pureza del corazón, que la entrega al instante para comprender el bien que no ven, el bien escondido.

El Padre en su infinita Piedad nos envuelve en oleadas de ternura y sabiduría para soltar todo lastre que nos aprisiona a la culpa. 

Creencias del inconsciente colectivo perpetuando la creencia de sufrimiento y traumas que se transmutan con la verdad desarticulando creencias de escasez y miseria. Sólo hay aprendizaje, Piedad e infinito amor!!! Lo demás como condena, castigo o infierno que fue manipulación humana, es parte del colectivo. Mas diferente es la Eterna Ley de justicia que da a cada uno lo suyo manteniendo el equilibrio del Universo.

Dejen el pesimismo y las tinieblas que acechan y busquen esa luz que está presta a brindarse, para iluminar su camino, beban el agua que da vida convirtiendo su vida en oasis de verdad y frutos de sabiduría. 

Es el ejemplo del Cristo con su vida de silencio, oración y acción. 

Bendito honor ser amadores del Uno, único Señor de todo cuanto existe practicando el amor fraterno en el silencio del ego, se escogen a sí mismos y con intención pura encuentran el abrazo y la guía constante de nuestro Amado Sananda; Mesías de la humanidad terrestre, que  buscaba a los seres perdidos en la ceguera e inconsciencia de saber quienes eran, hijos amados del infinito resplandor de amor del Padre creador.