MANANTIAL INAGOTABLE

MANANTIAL INAGOTABLE
La naturaleza es una manifestación de la sabiduría del Padre, de su amor y fuerza. Existe desde antes de que el ser humano existiese, Así como el nido existe antes que el polluelo, pero es más compleja que un nido.

Existe una compleja trama de energías que vivifican nutren y purifican a la naturaleza en un ciclo sin fin. Observar su ciclo como del agua, la migración de las aves, el flujo y reflujo de las mareas, son el primer lenguaje que el ser humano tiene a su alcance. La naturaleza es la maestra por excelencia, para aquellos que aún no han dado el salto desde lo material a lo espiritual, la naturaleza les brinda la posibilidad de aprender profundas verdades, verdades espirituales, sin necesidad de alejarse de lo material donde muchas conciencias se sienten seguras.

La naturaleza responde tanto al aspecto amor como al aspecto sabiduría, es decir, para comunicarse con ella pueden tomar ambos caminos. Responde a las vibraciones del amor, para quienes deseen estar en comunión con ella.

También la vibración de la sabiduría es un buen camino para llegar a comprender sus procesos, sus cambios, sus ciclos, que en fin de cuentas reflejan sus efectos tanto en el ser humano a nivel material, como a nivel espiritual. La naturaleza tiene mucho que enseñar al ser humano, si se muestra abierto, entregado al aprendizaje, no sólo logrará armonizar con el medio natural, sino que más profundamente entonará vibracionalmente con ella y por ende con las pequeñas creaturas físicas y suprafisicas que son parte de ella. Observen la naturaleza, ella posee un lenguaje, lenguaje comprensible para todo ser humano. Piensen ¿Como es ella?, ¿Qué manifiesta de forma notoria? Ella es pródiga en bendiciones para el ser humano, solo sabe dar, dar alimento, dar aire puro, dar paz espiritual, inspiración a los artistas, da tanto material como espiritualmente. Da pautas también por donde debe encaminar sus pasos el ser humano.

Por ejemplo hay preguntas que el ser humano se plantea, y que la naturaleza responde. ¿Son un buen camino el transplante de órganos? No, no lo son. Contrariamente a lo que el ser humano común piense, no son la vía correcta para recuperar la salud o pretender evitar lo que en fin de cuentas para muchos por mucho tiempo será inevitable. La tozudez de la personalidad y su afán por dominar, ha provocado una tirantez en la relación con la naturaleza, en donde el ser humano no sólo pierde contacto con ella sino también con su ser interior. El ser humano debe aceptar que no puede doblegar a las fuerzas naturales, pero sí puede solicitando su cooperación, obtener lo que sea o necesite de ella.

La naturaleza es pródiga, flexible, sabia, adaptable, perseverante, fuerte, pura, etc., y el ser humano está integrado a ella. ¿Cual debe ser la relación entre hombre y naturaleza? Todo está indicado en el ciclo sin fin de dar y recibir. Cuando el ser humano era pequeño, la naturaleza le cuidaba tal como una madre cuida a su bebé, luego el bebé crece, se transforma en niño y la madre sigue proveyendo a su hijo lo que ahora necesita, como a un niño. Luego llega la etapa de adolescente y tal como entre los humanos se genera un momento de tirantez y conflicto, porque el adolescente ya cree que puede por sí solo sostenerse en el mundo. Esa es la etapa por la que la mayoría de los seres humanos se han asentado a nivel mental-emocional en su relación con la naturaleza, luego la etapa de madurez en que los hijos comprenden a sus padres y madres, por qué procedían, cómo lo hacían y cuál era su fin último con tales actitudes, es la etapa en que algunos seres humanos han alcanzado. La etapa en que comprenden a la naturaleza, sus procesos, sus cambios, su fin último, luego ya de esto se asientan en el nivel en que el hijo que recibió, ahora da, brinda cuidados y protección, al ser que lo cobijó, le nutrió y le protegió.

Dar y recibir, el ciclo sin fin. El Maestro Sananda en su Parábola de los Talentos, explicó: No solo lo que se debe hacer con los bienes espirituales recibidos, también es sumamente aplicable para los bienes naturales recibidos. La relación con la naturaleza, debe ser promovida entre los aspirantes, pues todo nivel de conflicto debe desaparecer sobre la faz de la tierra y precisamente la fase de conflicto actual entre naturaleza y ser humano, no debe ser perpetuada. La naturaleza habla, habla a su corazón y comprenderán sus palabras.

Mi corazón les bendice
Maestro Hilarion