LA PAZ

LA PAZ 

La paz,  bien preciado para todos, se conquista desde el corazón.  Es un estado interior, que emana de Yo Soy. Ahí, en ese preciado santuario, está contenido todo. 

En ese refugio interno se afianza la paz,  a través de la práctica del amor fraterno y solidario que les convierten en antorchas de luz viva y vibrante, para iluminar el sendero de otros que a tientas buscan un remanso, un oasis en el desierto de sus vidas.

La paz se logra no con ejércitos y enfrentamientos violentos, sino con la anulación de cualquier aspecto de odio y  con todos los corazones unidos expandiendo la luz en la conciencia amor. 

Esa paz les permite ayudar a sus hermanos y asistirlos en momentos de apuros. Esa paz es la nota, la frecuencia vibratoria que pueden emitir con elevados pensamientos de bien, de tolerancia, de justicia y de amor.

Caminen seguros porque saben que son guiados, entréguense mansamente a esa luz interior, a esa voz que les alienta desde lo profundo y les susurra palabras de amor.

Tienen el amor, protección, asistencia y radiación de Yo Soy. Les ama y guía en todo instante. Pidan al Padre lo que necesitan, entréguenle su carga, y decreten la paz y el Orden Divino en sus vidas y en la Humanidad. 

“Paz en la tierra a los seres de buena voluntad” expresó el Mesías y “Ama a Dios por sobre todas las cosas y a tu prójimo como a ti mismo“.