LA MULTIDIMENSIONALIDAD DE LA CONSCIENCIA

La Divina Chispa descendida de los sublimes confines de perfección a la solidez del plano material, tiene la grandiosa tarea de activar en sí la conciencia de ser UNO con el Creador.

El despertar de la consciencia ante la noción de YO SOY, es el preludio del sublime despertar a la unidad cósmica interdimensional.

El UNO lo abarca todo desde lo invisible a lo visible y desde lo perceptible a lo imperceptible.
La Chispa Divina al sumergirse en el mundo físico, no pierde por ello su conexión con el Todo. Lo que ocurre es que la consciencia “incorporada”, esto es, envuelta en cuerpos o vehículos, inmersa en el mundo de las formas, pierde su relación de consciencia con el UNO omnicomprensivo y se atrapa en el espejismo de la vida, comprendida como el trayecto recorrido entre los umbrales del nacimiento y la muerte.
Estos umbrales solo tienen significación para su corporeidad, mas no para su esencia fundamental.

Mientras las consciencias no recuperan su relación, su comunicación con el UNO, viven atrapadas, ciegas a su verdadera esencia y por lo mismo sometidas a condiciones limitantes.

La consciencia, a pesar de su corporeidad transitoria, no pierde su multidimensionalidad.
Tal como es arriba es abajo, así como hay un inmenso día de manifestación y una noche, así como hay días y noches galácticos, y día y noche planetaria, también para las consciencias encarnadas hay día y noche.

La mayoría de las consciencias encarnadas tienen noción de lo que ocurre en sus días llenos de actividad frenética, pero sus noches son un misterio. Como las consciencias se han identificado tanto con sus cuerpos materiales, al llegar al momento en que su vehículo material descansa, las consciencias simplemente se desconectan de la existencia.

Así transcurre su encarnación manteniendo una semi-inconsciencia de su existencia en el mundo físico y una total ignorancia de su existencia en los mundos suprafísicos.
La consciencia preparada para desenvolverse en tercera dimensión, está preparada para comprender que es un ser multidimensional y que se desenvuelve en cuarta dimensión durante la fase durmiente de su cuerpo físico.

Comprender esta realidad les hace despertar a la verdad de la vida. Ella es más que una línea entre dos puntos, es un larguísimo camino, recorrido desde el origen único hasta el retorno al punto de partida.
La consciencia encarnada a medida que va adquiriendo lucidez respecto de diversos aspectos de la verdad, va aumentando su nivel vibratorio individual, lo cual redunda en una mayor comprensión del mundo de sus congéneres y por lo mismo va logrando conectarse con las diversas dimensiones que siempre han estado a su alcance, pero que debido a su ignorancia simplemente soslayó de su existencia.

Comprenderse a sí mismos como seres multidimensionales, experimentando la corporeidad de los mundos de tercera dimensión, y la incorporeidad de la cuarta, es lo más cercano a la realidad de sus existencias actuales. De este modo pueden comprender que la comunicación entre dimensiones es no sólo posible, sino real.

La comprensión reside en aquellos seres de mayor evolución, por lo cual la comunicación interdimensional realizada de forma inteligente puede realizarse con aquellos que acepten que la puerta entre dimensiones está abierta.

El primer paso para esta comunicación está dado por el desarrollo de una cualidad espiritual muy importante, la empatía. Sentir de un modo sutil del mismo modo que el prójimo siente, permite abrir la puerta hacia otras dimensiones.
Por lo pronto la Humanidad pasa por su mayor prueba en el desarrollo de esta cualidad tan importante, pues convive con consciencias menos evolucionadas que están totalmente a su merced. Plantas y animales pertenecen a la segunda dimensión, sus hermanos del espacio a la cuarta, los Ascendidos Maestros a la quinta, todos en estrecha relación de comunicación.

Si anhelan la comunicación con dimensiones superiores, primero han de comunicarse con los de dimensiones más básicas y luego lo demás será dado a su tiempo.

A medida que el nivel de consciencia aumenta, la comunicación interdimensional se hace más fluida, también ocurren cambios a nivel físico, emocional y mental.

Durante sus vidas en cuarta dimensión, estando ligados a sus existencias físicas, pueden aprender y servir de diferentes formas, todo lo cual se ve reflejado en su existencia física, pues los frutos de dichos servicios se cosechan a todo nivel.  

Si ya han despertado a la vida en sus días, es hora que también lo hagan durante el descanso de sus vehículos físicos.  

La consciencia es inagotable, desborda energía. Aprovechen esta oportunidad y extiendan su lucidez más allá del umbral del sueño. El cuerpo necesita descanso, la consciencia no conoce el cansancio.

Mi amor les acompaña siempre..

Maestro Hilarión