FAMILIA PLANETARIA
Amados Aspirantes, discípulos de Yo Soy!
Maravillosa experiencia viven en la Nave Escuela cuando abren su corazón a escuchar y dejarse guiar por los Hermanos Mayores, quienes les asisten e instruyen en diferentes técnicas de sanación.
Es un proceso que avanza logrando los frutos que requiere tan espléndida Instrucción. Los que no recuerdan, no se preocupen, solo ocúpense de servir y desdoblarse lúcidamente para acceder a la Nave Escuela.
Esta información que reciben se complementa en las noches, en ese espacio multidimensional donde la consciencia se desenvuelve y no requiere descanso, pues sirven y aprenden lúcidamente.
En su tiempo recordarán todo lo que vayan precisando en etapas sucesivas.
El discernimiento es lo que más deben practicar, para aprender, para callar, para la empatía, para guiar a sus hermanos a las naves.
Para enviar a sus hermanos a las Naves con el pensamiento, sólo pongan la intención y ellos llegarán para curación o transmutación de sus vehículos, no necesitan saberlo. Recuerden que todo ser es asistido y guiado por su Cristo Interno, por libre albedrío, los Hermanos Mayores, precisan para asistirles, del servicio de ustedes, de sus hermanos de encarnación.
La senda está delineada, y los Servidores siempre prestos a colaborar en diáfana unión con la jerarquía de Maestros Ascendidos y los Hermanos Mayores, en estrecha relación.
También se unen en este mágico holograma, Devas y Ángeles que propician la expansión de la luz y la energía con que se labora en todo el cosmos.
Unidos a la Hueste de Luz, conforman el concierto celestial de amor, vibración y sonido
Amados Hermanos en la luz!.
La diana celestial anuncia que la Estrella de la Unidad brilla en el firmamento. Es un lucero que guía con diamantino fulgor; la labor de las Huestes de luz, preparando la Nueva Era, las nuevas condiciones planetarias para el Reinado del Mesías, en un mundo fraterno y solidario que dará cabida al amor y a la unidad entre hermanos.
Vivirán en fraternidad en una familia planetaria, donde solo habrá frutos de paz, salud y prosperidad.
A eso están llamados benditos hijos de la luz, a preparar esas condiciones, a sus hermanos que precisan despertar, para sumarse a esta nueva vida.
Que Yo Soy vibre en un canto de amor, en todos los corazones.
Asthar Sheran

