EL LENGUAJE DE LA VIDA
La vida como manifestación de la conciencia del Uno, tiene un modo particular de expresarse a nivel cósmico y a nivel macrocósmico. Ya se les ha explicado que obedece a la inteligencia del Uno y por ello posee un pulso perfecto.
Tras ese pulso se oculta un leguaje, una voz, que tiene la particularidad de ser a la vez holística e individual.
En su lenguaje la vida puede con una palabra guiar millones de estrellas y a la vez con esa misma palabra señalar la solución para un problema matemático, la salida de un problema afectivo, y la curación de una enfermedad transmutando el karma, todo de una sola vez; con una sola palabra codificada en el lenguaje particular de la vida.
La vida en su propio lenguaje nos señala el momento preciso para integrarse al concierto cósmico, y también el momento para replegarse en la autoconciencia.
Cuando nos integramos nos llenamos de experiencia, de información de diversa índole y cuando nos replegamos en la autoconciencia elaboramos internamente esa experiencia. Se procesa, desmenuza y así se aprende.
Cuando parece que no entonan con su vida, en realidad lo que ocurre es que no han aprendido a descifrar lo que el Uno en el lenguaje complejo de la vida les está señalando.
Aprender a vivir comprendiendo la vida es un arte, que requiere de una gran apertura mental, control emocional y por sobretodo una fe inquebrantable en que es Él, el Uno quien todo lo gobierna.
La vida humana centrada en la conciencia material se desenvuelve de un modo agotador, porque en ese nivel de existencia sólo se elaboran preguntas. No se atisban las respuestas porque para ello se debe ir más profundo, no basta con rascar la superficie.
La vida en ese cúmulo de experiencias les señala hacia donde debe encaminarse la conciencia humana individual y planetaria. Puede mostrar diversos caminos como salida, pero al cabo de andar un poco por ellos se descubre muchas veces que ese precisamente no era el que conducía a la solución, a la salida, a la armonía o a la integración. Mas ese camino recorrido no es una experiencia sin sentido.
En el arte de vivir muchos verán y experimentarán que todas aquellas destrezas y aprendizajes que aparentemente fueron inútiles, llegará el minuto en que serán la clave de una solución.
La vida es muy compleja y muy simple a la vez, ideada por el gran pensamiento. No desaprovechen la suya en futilidades que pueden bloquear e impedir su progreso en la evolución de sus conciencias.
En cada evento personal o grupal o planetario pregúntense, qué puede decirnos la vida con esto? Luego ábranse a la voz que fluye por cada evento. Esa voz es la voz del Uno, porque el lenguaje de la vida es la voz de Dios en la experiencia humana.
El todo tiene muchas formas de comunicarse, pero para captar el mensaje, recibir el auxilio y aprovechar la oportunidad en el minuto preciso, deben estar dispuestos a reconocer que tal vez lo que proyectaron en sus mentes para ustedes, no es realmente lo que precisan aprender.
En la vida lo que prima es la diversidad, sólo en ella es posible la complementación y enriquecimiento con la experiencia. La diferencia, la multiplicidad, la complejidad, son necesarias.
Viven ustedes no en un mundo, sino en varios a la vez simultáneamente.
El mundo humano, el elemental y el angélico, se interpenetran para dar mayor posibilidad de aprendizaje.
Como conciencias viven más de una experiencia vital mientras están encarnados, pues tienen otras experiencias tan enriquecedoras como la física, mientras sus cuerpos descansan.
Para cada una de esas vivencias la vida tiene un lenguaje, con el cual les guía, les enseña, les estimula al avance y al aprendizaje.
Cómo saber si comprendemos el lenguaje de la vida? Mientras más amplio el nivel de conciencia es más inclusivo de lo diverso, más tolerante de lo distinto, más integrador, en suma más holístico.
No es esto acaso lo que conocen como amor incondicional? El que lo acepta todo porque sabe que cada uno tiene su causa y su razón.
La vida se manifiesta en el cosmos de manera diversa, viva, inclusiva. La vida da un cobijo amoroso a todo lo que existe, sólo porque existe, porque si existe, ha sido un fruto de un acto de creación de Dios, y solo porque existe es digno de existir.
La vida acoge al que es a su vez creador de la vida, así se cierra el círculo de la perfección y el ciclo se vuelve infinito.
Amado Sananda

