Amados Aspirantes. El amor del UNO se expande en toda la galaxia, su resonancia vibra en cada átomo del cosmos, dando vida y forma a la creación.
Amados discípulos de Yo Soy, que el amor del Padre vivifique cada una de sus células para expandir ese amor en ustedes y hacia su prójimo.
A nivel micro cósmico cada célula refleja el todo, y el todo está en cada parte del universo infinito.
Tomen consciencia de la inmensidad del cosmos y al mismo tiempo que son parte de ese holograma perfecto.
Todos somos UNO, somos parte del UNO.
Hacer consciente esta verdad les lleva a la confianza, al amor y a la fe para avanzar por el camino espiritual, desarrollando sus virtudes.
Fortalecen las virtudes cada día, cuando sueltan la crítica y se polarizan en el amor y en la compasión.
Asentarse en la unidad, permite conectarse desde el corazón para ser amorosos con ustedes y con sus hermanos, pues el amor contiene estas bellas cualidades que son la empatía, la fraternidad, la generosidad.
El amor es el elixir de la vida que colma los corazones, es el néctar que vivifica, que purifica los sentimientos para afianzar las relaciones con su Maestro Interior.
Amados hijos de Yo Soy, retornen la mirada a sus corazones, es el resplandor incandescente del sol interior que ilumina la vida. Eleven la mirada, eleven el espíritu a los cielos, para ver lo que otros no pueden ver, el amor del UNO.
Sigan laborando incesantemente. Al perseverar harán la constancia, el hábito firme y decidido que lleva a los frutos de la fe y su caminar sembrará el amor, la paz, la armonía que precisan sus hermanos, que buscan un aliento, un camino de esperanza que les lleve a Él, al Cristo, a la promesa del Mesías “Que el amor reinará en el corazón de todos los que lo busquen con sinceridad”.
Amados aspirantes, si solo pudieran por un instante comprender en lo profundo de sus corazones esta gran verdad, que no son producto del azar, que están en el corazón del Único Radiante, amados profundamente por Él y que son dignos de su amor solo por ser sus hijos.
Solo necesitan sentir el deseo de amar y también ser amados. Su radiación sana sus heridas de soledad y de abandono, de manera de tomar consciencia de que están llenos de Él.
En la medida que curan sus heridas con el amor del Padre, se fortalecen para crecer, para amar, para desapegarse de sus hermanos.
Tomen consciencia cuando por los apegos ejercen control y manipulación, pretendiendo dirigir otras vidas porque estiman que los otros les deben afecto o ayuda.
Recuerden la libertad es el preciado don que deben ejercer con sus hermanos. La libertad y el libre albedrío está por sobre todos los intereses. No existe excusa ninguna que les permita amarrar a otro ser.
Cuando el amor une, une con desapego, libertad, con fraternidad y bien común.
Amados hijos de Yo Soy, ejerzan su libertad con firmeza, con amor, con piedad, sin dejarse interferir.
Son las pruebas que como Servidores deben sortear, para aprender en profundidad a ejercer el derecho al libre albedrío, como también el respeto al sagrado libre albedrío de sus hermanos.
Es la base donde se asienta el amor incondicional, para ser libre de apegos y trascender al siguiente escalón que les espera como Servidores.
Servidor del Uno es aquel que se ha liberado de las ataduras del plano material y ejerce dominio sobre su ego inferior, para amar con libertad y desapego, siguiendo los pasos del Cristo, Mesías de la humanidad.
Mi corazón les bendice.
Amado Sananda

