LA EXPANSIÓN DEL LOTO CORONAL – 7mo CHAKRA
Amados hijos de Yo Soy!
La voluntad espiritual es la fuerza que proviene del Cristo interno, de la conciencia que ha despertado a la verdad del ser y existir, como hijo de la Divinidad. Ese instante decidor en la corriente de vida, lleva al ser por el camino del Aspirante.
Aspirante es aquel que tomando consciencia de la continuidad de vidas, va ascendiendo por el camino evolutivo para postular a la Primera Iniciación. Instante decisivo en la vida del servidor.
El aspirante es presentado a la Jerarquía de Luz por un Maestro que le guía y pone a prueba, para sortear los obstáculos que le permiten postular a este magno evento, recibir la Primera de Siete Iniciaciones.
Comienza el camino del discipulado, al expandirse la primera capa de pétalos del loto coronal. Ha sorteado las pruebas de fortaleza espiritual, del desapego y el amor incondicional a sus hermanos.
Acceden a ser parte de la jerarquía de luz, plenamente conscientes de sus facultades para el empleo creador, al servicio de sus hermanos, en cualquiera de los mundos que precisan de guía y amor.
Es el sacrificio del ego inferior que hace el discípulo, para asumir como servidor sus cualidades divinas, co-creador de vida, a imagen y semejanza del Divino Hacedor, donde le guía su Maestro. Como es arriba es abajo.
Estarán a cargo de un iniciado de mayor grado, con la supervisión de un Maestro, perteneciendo a su Ashrama o salón de instrucción.
Recibirán instrucción telepática, para entrenamiento y desempeño donde se les precise. Deben sortear obstáculos de mayor envergadura, en la medida que van avanzando a través de las iniciaciones, para ser un Maestro.
Cada escalón les permite avanzar adquiriendo facultades divinas, pero principalmente para ir experimentando el amor supremo e incondicional, el éxtasis de sentir al Uno en su corazón, experimentando su fuerza, su fulgor, su paz y armonía absoluta.
Es la bienaventuranza que les acompaña en el silencio, en la humildad, de haber dominado a la personalidad, al ego inferior.
Es la Consciencia Crística que se unifica al Creador, Padre-Madre, la fuerza del Uno omnisciente y omnicomprensivo todo amor, que trasciende las limitaciones y se asienta en el ego o Yo Superior.
En el tiempo de cada uno escuchar esa voz que les entrega el conocimiento para comprender en profundidad las elecciones de cada uno, después de traspasar el umbral de la primera iniciación.
La Consciencia Crística o consciencia Divina sólo sabe amar y darse por amor al Uno, a través de su Maestro Interno, a todos los seres, experimentando la Unidad.
Bendita gracia del Padre, bendito amor fraternal, es el discípulo que se entrega a la causa del Uno, ya sólo siente amor. Ese camino ascendente sin retorno lo lleva al Edén, a la casa Paterna, en el tiempo perfecto del Uno.
Gracias Divino Hacedor por tu insondable amor y misericordia infinita.
Amados hijos de Yo Soy!
El sendero está delineado, su voluntad espiritual y anhelo de amar y servir es la fuerza, el motor que les permite emprender el ascendente camino del alma, la liberación del plano material y la rueda de encarnaciones para vivir en la plenitud de Yo Soy.
Que Yo Soy les bendiga e ilumine.
Amado Sananda

